Hablar de cáncer nunca es fácil. Cuando la noticia llega a casa, uno de los mayores miedos es cómo abordarlo con los hijos, sin importar su edad. La experiencia de las familias demuestra que ocultar la información no protege a los niños, sino que puede aumentar su angustia y confusión. En Oncovida, sabemos que la comunicación abierta, honesta y amorosa es una de las mejores herramientas para transitar el camino del cáncer en familia.
Acompañar y contener: el desafío de hablar de cáncer en familia
“La enfermedad impacta en todos los miembros del núcleo familiar, y los hijos perciben mucho más de lo que solemos imaginar. Hablarles desde la verdad, con palabras apropiadas a su edad, les permite sentirse seguros y acompañados”, explica Danica Narea, psicóloga de Oncovida.
Si uno de los adultos de la familia atraviesa el camino oncológico es probable que surja la pregunta: ¿Debo contarles a mis hijos sobre el cáncer? “Muchos padres y madres se preguntan si es necesario decirles a sus hijos que hay un diagnóstico de cáncer en la familia. El instinto de protección puede llevar a postergar la conversación, pero la recomendación es siempre comunicarlo. Los niños sienten los cambios: perciben el ánimo de los adultos, notan las ausencias y los silencios. No hablar de lo que pasa puede hacer que se imaginen escenarios aún más angustiantes”, advierte Danica Narea.
El primer paso es prepararse. Buscar un momento de calma y privacidad, y adaptar el mensaje a la edad de los hijos. “No es necesario dar demasiados detalles médicos, pero sí explicar que uno de los adultos está enfermo y que va a necesitar cuidados y tratamiento. Lo más importante es transmitir que pueden hacer preguntas y expresar cómo se sienten”, aconseja la psicóloga.
También te puede interesar:
¿Qué preguntas pueden hacer los niños?
Mantener las rutinas diarias da tranquilidad a los hijos y les muestra que, aunque la familia enfrenta una dificultad, no todo cambia. “Las rutinas ofrecen una sensación de normalidad y seguridad, tan necesaria en momentos de incertidumbre”, señala Danica.
¿Cuándo pedir ayuda profesional?
Si notas cambios importantes en el ánimo, el comportamiento o el rendimiento escolar de tus hijos, o si tú mismo te sientes sobrepasado, no dudes en buscar apoyo psicológico. “Pedir ayuda es un acto de amor propio y hacia los hijos. En Oncovida, contamos con un equipo de psicooncología para acompañar a toda la familia en este proceso”, invita Danica Narea.
También te puede interesar:
En Oncovida creemos que la comunicación es parte del cuidado. Hablar del cáncer con los hijos no los hace más vulnerables, sino más resilientes y capaces de enfrentar la realidad acompañados, con amor y contención. Si necesitas orientación, estamos para apoyarte.
¿Quieres saber más sobre el acompañamiento psicooncológico en Oncovida? Visítanos en www.oncovida.cl o agenda una consulta con nuestro equipo.
Para más información o apoyo personalizado, no dudes en contactarnos.