La quimioterapia es uno de los tratamientos más conocidos —y también más temidos— en el abordaje del cáncer. Parte de ese temor se debe a mitos e ideas erróneas que se han instalado con el tiempo y que no siempre reflejan la realidad actual.
Junto al dr. Óscar Aguilera, oncólogo de Oncovida, revisamos algunos de los mitos más frecuentes sobre la quimioterapia y aclaramos qué hay de cierto en cada uno.
Mito: “La quimioterapia me va a enfermar más”
La quimioterapia puede generar efectos secundarios, pero su objetivo es controlar o eliminar las células cancerosas. Hoy, los tratamientos se planifican de forma personalizada y existen múltiples medidas para prevenir y manejar los efectos adversos, mejorando la tolerancia y la calidad de vida durante el proceso.
“No todas las personas reaccionan igual a la quimioterapia, y muchos síntomas pueden ser controlados con apoyo médico oportuno”, explica el dr. Aguilera.
Además, hoy hablamos de quimioterapia a la medida. Si un efecto secundario te impide realizar tus actividades básicas, no es algo que “tengas que aguantar”: existen ajustes de dosis y fármacos de soporte que permiten hacer el tratamiento más tolerable.
Mito: “Voy a perder el pelo sí o sí”
No todas las quimioterapias producen caída del cabello. Esto depende del tipo de fármaco, la dosis y el esquema utilizado. Además, cuando ocurre, suele ser transitoria y el cabello vuelve a crecer una vez finalizado el tratamiento.
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Mito: “La quimioterapia solo se usa en casos muy graves”
Falso. La quimioterapia se utiliza en distintas etapas del cáncer: como tratamiento principal, como complemento a cirugía o radioterapia, o incluso con fines preventivos (adyuvantes), dependiendo de cada diagnóstico.
Mito: “Mi vida se verá completamente interrumpida”
Falso. Muchas personas pueden mantener parte de su rutina diaria durante el tratamiento, realizando ajustes según su energía y síntomas. El acompañamiento médico continuo permite adaptar el tratamiento a la realidad de cada paciente y a sus necesidades cotidianas.
Mito: “Debo estar totalmente aislado durante el tratamiento”
Si bien durante la quimioterapia las defensas pueden bajar (lo que se conoce como neutropenia), no es necesario un aislamiento.
Lo más importante es mantener medidas básicas de cuidado, como el lavado frecuente de manos, evitar el contacto con personas enfermas y estar atento a signos de alerta.
La fiebre es el principal síntoma que debe motivar una consulta inmediata a urgencias.
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Mito: “Debo dejar de comer azúcar o tomar suplementos naturales para que la quimio funcione”
No existe evidencia de que eliminar el azúcar o seguir dietas extremas cure el cáncer. Lo fundamental es mantener un buen estado nutricional, ya que esto ayuda a tolerar mejor el tratamiento.
Además, algunos suplementos “naturales” pueden interferir con la eficacia de la quimioterapia o con el metabolismo de ciertos fármacos, por lo que siempre deben ser consultados con el oncólogo antes de consumirlos.
Mito: “No podré tener hijos después de la quimioterapia”
Algunos tratamientos pueden afectar la fertilidad, pero no siempre ocurre. Existen estrategias de preservación de fertilidad que pueden evaluarse antes de iniciar la quimioterapia, por lo que es fundamental conversar este tema a tiempo con el equipo médico.
Mito: “La quimioterapia está obsoleta porque ahora existe la inmunoterapia”
Falso. La quimioterapia no está desactualizada. Hoy convive con otras terapias como la inmunoterapia, las terapias dirigidas y los tratamientos hormonales. En muchos casos, se combinan para lograr mejores resultados.
“Cada tratamiento tiene su rol. La elección depende del tipo de cáncer, su etapa y las características del paciente”, señala el dr. Aguilera.
Conversar, informarse y acompañarse
La quimioterapia no es igual para todas las personas ni para todos los cánceres. Informarse con fuentes confiables y conversar abiertamente con el equipo médico es clave para enfrentar el tratamiento con mayor tranquilidad.
En Oncovida, recomendamos a nuestros pacientes llevar un registro diario de sus síntomas y cómo se sienten. Esa información es clave en la consulta para ajustar el tratamiento y el próximo ciclo.
Si tienes dudas sobre tu tratamiento, agenda una evaluación y conversa con tu oncólogo en Oncovida.